jueves, 19 de noviembre de 2009

Martín Gambarotta


Martín Gambarotta (Buenos Aires, 1968). Ha publicado Punctum (Ed. Libros de Tierra Firme, 1996), texto con el cual obtuvo en 1995 el Primer Premio en el I Concurso His-panoamericano Diario de Poesía, Seudo (Ed. Vox, 2000) y Relapso+Angola (Ed. Vox, 2005). En los 90’ creó, junto al poeta Alejandro Rubio, el sitio web poesia.com. Fue escritor residente en el Banff Centre of the Art, en Canadá. El 2007 la editorial chilena La Calabaza del Diablo publicó una antología de su obra titulada Refrito. Se ha desempeñado como analista político y editor en el diario de lengua inglesa Buenos Aires Herald.





Siempre y cuando estos 31 días
lleven el nombre de marzo
el cuarto debe estar lleno
de bichos que parecen hojas.
Está ubicado ante el teclado
en su noche de franco.
El olor de las algas fritas en un wok:
el almuerzo a las 6 de la tarde.
Una placa especial. El año 29; el paso
de la edad del ojo a la edad del oído pensando
cómo mantener el ojo sin perder el oído.
La música de un vinilo difícil de conseguir
le lleva, le trae, le vuelve a traer
el fraseo digno de una respiración arruinada.


***

En calle Padilla
unos chinos vestidos de pachucos
se reparten nombres: vos Zhang Cuo
te llamás Francisco, vos Xin Di
te llamás Diego, vos Gong Xi: Pacino;
y yo Bei Dao me llamo Pseudo.
En los balcones
las viejas preocupadas
del qué dirán
escuchan éxitos de Serú Girán.

Después, discuten
porque todos quieren llamarse Diego
y le dicen a Bei Dao
que Pseudo no es un nombre.


***

Xin Di ecualiza
temas con el bajo alto
en su equipo.

Bei dao lee
una edición
de sus mentiras.

Zhang Khuo mea
en una botella
de sprite.

Gong Xi hace
ejercicios
de respiración.


***

En el asiento de adelante: los artistas, en el de atrás: los trabajadores. Sin ser ninguna de las dos cosas iba en el asiento de atrás haciéndome el trabajador, el huelguista, pensando cómo hacer plata desnudo. En su cabeza destellaba, repiqueteaba, estallaba lo disléxico, lo inconexo, lo caótico, lo yuxtapuesto a lo industrial, lo verdaderamente enmohecido. La Sardina, la gran sardina gallegacia masticaba, molestaba, manejaba. En el asiento de adelante: los artistas, en el de atrás los trabajadores y en el baúl las provisiones, las preguntas a un par de cuestiones. El desayuno fue malo. Quería nesquik con vainillas, pero alguien trajo té con vainillas. La vainilla absorbe bien el té pero, realmente, el té con vainillas es un asco. Eso fue a la mañana. Ahora necesita información: La cashasha es un licor, la caipirinha se toma con sal? No conoce de bebidas brasileñas. A un bajista lo primero que se le cruza por la cabeza es la familia, a un electricista las herramientas, pero en lo primero que él piensa, incluso, antes de pensar, es en el pescado frito. A la mañana había pensado en remplazar el té con vainillas por una merluza entalcada en huevo y harina. O la merluza se entalca en harina y después se pasa por el huevo? Una mera cuestión de método: cada uno fríe su pescado como más le gusta.

de SEUDO (2000)






PARA UN PLAN PRIMAVERA



En el baño están rompiendo vasos
en la cocina están rompiendo huevos
en la calle están rompiendo autos
en el playón de los caídos están hirviendo huesos
se clama por la fritura de los sesos

todos los días son de reyes, todos los miércoles
son de ceniceros, todos los jueves son de margaritas
los viernes, festival maya para carniceros

se rememora la doma del frr-r-rrgrfk

el burgo es un caldo de vegetales
la calle es un caldo de astrolabios
la pieza es un caldo de toro
enero es la eclosión del dinero
febrero es un caldo de enero, prima
la calma a las puertas de marzo

los guardaespaldas del plan primavera lloran al ver llover
los camilleros se hablan todo el día de River Plate
se sacralizan las heladerías del conurbano, suboficiales echan
un matambrito al fuego como si en el juzgado Zárate-Campana
las chiquilinas quisquillosas escupen en la fuente, en las despensas
los contadores discuten de cantores de tango
los tipos sin casa se tiran al sol como leones viejos
las panaderas tocan las panderetas de sus pandilleros
                                                  no sin cierto enfado
los taximetreros tartamudos le dicen muchacho
los trotamundos le dicen mmm-uch-mu-chacho
los paralíticos en su ápice le dicen muchacho

 
 

Poema inédito

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