jueves, 19 de noviembre de 2009

Soledad Fariña

Soledad Fariña (Antofagasta, 1943). Estudió Ciencias Políticas y Administrativas en la Universidad de Chile; Filosofía y Humanidades en la Universidad de Estocolmo; y Ciencias de la Religión y Cultura Árabe en la Universidad de Chile. Es Magíster en Literatura por la Universidad de Chile. Ha publicado El Primer Libro (Ed. Amaranto, 1985), Albricia (Ed. Archivo, 1988), En Amarillo Oscuro (Ed. Surada, 1994), La Vocal de la Tierra (antología poética. Ed. Cuarto Propio, 1999), Otro Cuento de Pájaros (relatos, Ed. Las Dos Fridas, 1999), Narciso y los Árboles (Ed. Cuarto Propio, 2001), Donde comienza el aire (Ed. Cuarto Propio, 2006) y Se dicen palabras al oído (Ed. Torremozas, Madrid, 2007). El año 2006 recibió la beca Guggenheim.




TODO TRANQUILO, INMÓVIL



Había que pintar el primer libro pero cuál pintar

cuál primer toma r todos los ocres también

el amarillo oscuro de la tierra

capas unas sobre otras: arcilla terracota ocre

arañar un poco lamer los dedos para formar

esa pasta ligosa

untar los dedos los brazos ya estás abierto

páginas blancas abiertas no hay recorrido previo

tratar de hendir los dedos

- Por qué tan tristes por qué así estos colores,

dicen, preguntan los choroyes de alas verdes

que pasan en bandadas

- Por qué esa oscuridad, gritan

- Hay un negro que sombrea que nos cubre

Se alejan pero no alcanzan a ver el rojo que descubro

Debajo de mi axila.

- No hay claridad, no hay claridad, graznan

- Ha caído la nube gris sobre mi vuelo: eran granizos

era hielo el que quebró mis alas

Y ahí en las alambradas, suspendido su vuelo

se dan a murmurar

todo tranquilo inmóvil apacible




CUAL PINTAR CUAL PRIMER



Zumban las alas negras

atento el oído atisba el aleteo

grieta profunda atraviesa las capas arcillosas

cruza rayo negro las capas amarillas

las fulmina

transgrede la suavidad dorada del polvillo

atisba el oído atento el aleteo negro

de alas negras

que sostienen el aire que lo aguantan

todo tranquilo inmóvil apacible

de EL PRIMER LIBRO (1985)






CRUJEN LOS HUESOS DE ESTA PRISION


Intento abrir al ritmo de mi abdomen

un hueco a la palabra Se encabritan las olas

de mi cabeza Aúllo Aúlla

el celador pliegue

de mi memoria

(mi naranja guardada por cáscara porosa)

Nadie entra en esta esfera Apretada

me sumo Zumo líquidos que irrigan

mis conductos Pero las fosas husmean

buscando la fragancia Mi naranja olorosa

apretada resiste pero el dedo se hunde

desgarrando Me abro en gajos amarillos

y crujo este sonido al desmembrarme



de ALBRICIA (1988)





La luz oblicua me horada

azules y grises superpuestos me conforman

estoy plena de quietud Pero hablan

mis bordes en amarillos oscuro

tengo un pequeño caracol petrificado

en mi base

pero es mi luz la que habla

de EN AMARILLO OSCURO (1994)

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